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Tres generaciones y sus dogmas financieros II por Diego Sosa

Tres generaciones que parecen tan diferentes tienen tanto en común.

La pasada semana hablamos de los dogmas de las generaciones hasta que llegan a la edad adulta sin responsabilidades financieras. Hoy continuamos con las restantes etapas de la vida.

Quedamos que adolescentes los Milénicos no han sido tan diferentes a los de mi generación, la X. La realidad de los Baby Boomers fue otra, salir de la guerra no fue fácil para sus padres, no estaban en abundancia y eso se notó en la construcción de sus dogmas financieros.

Ya en la edad de estar ganando dinero los más jóvenes se han encontrado con un mundo que les facilita gastar una buena porción en ellos sin necesidad de pensar en aportes a sus casas. Cuando la segunda generación tratada aquí pasó por la misma época tuvo que aportar a la casa y por lo general se casó con cierta rapidez. Los más maduros casi no vivieron dicha época, se casaban temprano, casi antes de salir de la universidad, o recién comenzaban a generar ingresos.

Sigamos entonces con las dos épocas prometidas:

Adultos con responsabilidad financiera: Una vez nos casamos o tenemos hijos debemos aportar parte de nuestros ingresos para el mantenimiento del hogar. Las prioridades cambian.

  • Los milénicos: No son mayoría los que están en esta época. Siento a los que la viven con muy pocas diferencias de lo que vivimos la generación X, lo que detallaré a continuación. Tengo miedo que quieran seguir la vida de gastar lo que reciben sin priorizar el futuro. Me imagino que no tendrán ahorros, a pesar de ganar mucho más de lo que generaciones anteriores soñaron tener en esa etapa se sus vidas. Y veo una tendencia a endeudarse para comprar lujos.
  • La generación X: La facilidad del dinero a crédito nos hizo tener una fuerte costumbre de gasto y consumo. El ahorro pasó a ser un ser extraño y “la vida es ahora” prevaleció en nuestros dogmas. Mi generación no se está preparando para el futuro y el futuro a una gran cantidad le está llegando (algunos como su principal dogma de gastos, por adelantado). Los más antiguos de esta época aún no llegan a los 60 años y cada día me encuentro a más que están retirados de sus trabajos “estables”… por no decir desempleados. No es edad para pensionarse, mucho menos construyeron la realidad que vivirán. Inversiones que nos pongan dinero en la cuenta sin tener que trabajar serán la única salvación de muchos. El que no ha iniciado que se dé prisa.
  • Los Baby Boomers: Una época en la que lograr su techo propio era una prioridad. Una gran cantidad lo consiguió. Lamentablemente no crearon un capital para vivir al retirarse, piedra angular de la vida después del trabajo. Vivieron arropándose hasta donde las sábanas le permitieron.

El retiro: Solo una de las generaciones ha llegado a tan interesante época.

  • Los Baby Boomers: Los más jóvenes nacieron a finales de los 50s, ya hay muchos retirados. Precaución en sus gastos debido a la poca previsión y obligación a prepararse (como son los fondos de pensiones existentes ahora). Lamentablemente no había previsión suficiente. Pasaron de una generación que vivía 65 años y tenía muchos hijos, a vivir 85 y con pocos hijos. El retiro está significando mucha precariedad para la gran mayoría.

Aún muchos estamos a tiempo de prever lo previsible. Construir el capital del que viviremos debe ser prioritario.

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